Relevamiento de la obra del arquitecto Juan Antonio Buschiazzo para esta red de blogs de difusion patrimonial de los profesionales que actuaron entre los años 1880 a 1930.
Autor:Fabio Perlin
Contacto:archivoperlin@gmail.com

lunes, 28 de junio de 2010

Proyecto para remodelación de Plaza de Mayo (1883) / con el ingeniero Pablo Blot

Foto/Libro:"Torcuato de Alvear" de Adrian Beccar Varela (1910)

Proyecto para Plaza de Mayo

La iconografía que disponemos de la Plaza de Mayo sobre todo a partir de los primeros daguerrotipos nos permite observar los cambios paisajísticos producidos entre mediados del siglo XIX y principios del XX en el lugar que desde la época fundacional se constituye en el centro simbólico de la ciudad.
Esos cambios están vinculados a distintos proyectos de ciudad y de país que tuvieron los grupos que detentaron el poder desde la caída de Juan Manuel de Rosas hasta el agotamiento del modelo conservador en las primeras décadas del siglo pasado.
Dos momentos de esa historia condensan los cambios más importantes en el paisaje de la Plaza: el de la ciudad como capital de la Provincia de Buenos Aires una vez separada de la Confederación en 1853, y el que se materializa cuando pasa a ser la capital de la Nación a partir de la Ley de Federalización de 1880.
En el primer caso los cambios están vinculados a los nuevos programas y a la nueva función de los espacios públicos en el siglo XIX, “[…] Los parques y los jardines, más que para el disfrute de unos cuantos como parte integrante de las grandes residencias señoriales, se crean sobre todo para satisfacer las exigencias higiénicas, recreativas y educativas de los habitantes de las ciudades […]” (Fariello 2000, 245). Para el primer cambio en esa dirección es convocado el ingeniero Prilidiano Pueyrredón, formado en la Ecole Polytechnique de París, quien incorpora por primera vez en el espacio de la Plaza de la Victoria el arbolado perimetral. Luego Juan Manuel Cárrega diseña un esquema de diagonales y agrega un par de fuentes de la firma Val d’Osne ubicadas alrededor de la Pirámide, el primer monumento patrio. La imagen del Archivo General de la Nación “retrata” ese momento con las arquitecturas de la Recova Vieja y el antiguo Teatro Colón de Carlos Enrique Pellegrini como marco arquitectónico. La foto además permite ver el nuevo parque público urbano forestado que reemplaza a la antigua plaza seca colonial ya que, de acuerdo con los preceptos higienistas, “[…] salud y placer sólo parecían obtenerse en un medio natural. El tópico proviene del viejo repertorio clásico, que ya identificaba lo enfermo con la molicie de la vida urbana y colocaba como contracara la sana vida del pastor, como también la larga tradición hipocrática […]” (Silvestri, Aliata 2001, 139)
A fines del ochocientos, la idea de “plan” reemplaza a los cambios graduales. Será el primer intendente de la ciudad, Torcuato de Alvear, el que piense en uno que reorganice el centro de la ciudad – capital de la República con otra escala de intervención. El dibujo de Juan Antonio Buschiazzo con el proyecto de la Plaza presentado en 1883 resume la dimensión de ese cambio que consiste en la unión de los dos espacios preexistentes, el de la Plaza de la Victoria y el de la 25 de Mayo, y la relación con el nuevo eje de la futura Avenida de Mayo. De esta manera Alvear “[…] realiza una propuesta de total remoción de los restos de identidad local y de construcción de un escenario completamente nuevo, capaz de construir en el mismo corazón de Buenos Aires una nueva memoria para el estado – nación, pero sobre todo de integrar a sus rituales a las masas de recién llegados. Un escenario que no sólo interpelase por la carga simbólica, de su locus a los iniciados en las formas de la memoria nacional, sino que a través de la monumentalidad del propio espacio urbano, se hiciese capaz de reproponer la nueva historia al conjunto de la nueva sociedad […]” (Gorelik 2004, 109) El plano de Buschiazzo viene anotado con tres ideas capitales que resumen el proyecto monumental y pedagógico de la intervención basado en una serie de estatuas que representaban la Revolución y “[…] las victorias que la aseguraron, por medio de los hombres que las ganaron y que afirmaron el terreno de la patria […] (Beccar Varela, Adrián 1926). Pero el proyecto monumental en ese momento se realiza sólo parcialmente con las demoliciones que unieron las plazas dando lugar al diseño paisajístico de Carlos Thays inaugurado en 1894 junto con la avenida – boulevard.

Lic. Luis Tosoni

Remodelación hecha por Carlos Thays (1895)


Ver la historia completa en:

lunes, 14 de junio de 2010

C.A.B.A / Av.Diaz Vélez-Dr.Eleodoro Lobos-Dr.J.F.Aranguren y J.B.Ambrosetti / Hospital Carlos Durand (1913) / DEMOLIDO EN UN 80%

Foto:SCA

Fotos:Revista Caras y Caretas (1913)





Hospital Carlos Durand (1913)

El proyecto para la construcción del Hospital Durand sería para Buschiazzo una de las últimas, sino la última obra pública que realizaría para la ciudad de Buenos Aires.
Seguramente como en tantas otras oportunidades contaría con la colaboración de su hijo Juan Carlos.
Del relevamiento hecho cuando fui a fotografiarlo pude observar que solamente queda de las construcciones originales, la reja o puerta de entrada con sus pilares ya desafectada, un pabellón sobre su contrafrente por la calle Aranguren y otro sobre Ambrosetti por donde tiene hoy su entrada principal en un edificio moderno que convive con las distintas construcciones que se han realizado por más de 90 años.
Pero veamos brevemente el origen de todo.
Carlos Gervasio Durand había nacido en Salta el 21 de Febrero de 1826, era hijo del médico francés Jean André Charles Durand y de Maria del Rosario Chavarría.
Terminados sus estudios de medicina se especializa en obstetricia, tuvo su consultorio en Lavalle y Suipacha y fue un médico partero con una clientela muy selecta.
Estaba casado con Ana Pelliza Pueyrredón, dedicandosé a la politica desde 1859 donde fue electo diputado por la legislatura provincial y reelecto en varios periodos.
A la muerte de su madre se unió la preocupación de la extraña y grave dolencia que aquejaba a su esposa, quien falleció poco después muy joven.
Tiempo más tarde inesperadamente abandonó su profesión y la política y se encerró en su casa.
Retraído, incluso declinó nombramientos que antes ambicionaba, envejeció de pronto volviendose un hombre distinto.
Su única preocupación siempre fue la fundación de un gran hospital.
Al morir el 7 de A gosto de 1904, su albaceas encontró en su armario un millón de pesos con un simple rótulo:"Economías de toda mi vida para construír un hospital".
El albaceas cumplió fielmente el mandato e hizo levantar el hospital que tardó casi nueve años en construírse.
Fue habilitado el 27 de Abril de 1913 sin ceremonias oficiales.
Un sencillo monumento ostenta el busto del donante en los jardínes del hospital con una placa que dice:"Legó toda su fortuna para construír este hospital, honrad su nombre".






Fotos:Fabio Perlin

miércoles, 9 de junio de 2010

C.A.B.A / Ramón Falcón 1551 / Asilo Hermanas de los Desamparados (1897) / Escuela Hogar Dr. Miguel Viñas Loureyro

En mis registros tenía que Buschiazzo había proyectado el Asilo Hermanas de los Desamparados en Flores pero no más datos, justamente dí con un libro que hablaba de las instituciones que funcionaron en el barrio y apareció la dirección.
El edificio es de 1897 y tiene muchos diseños ornamentales de los que el arquitecto utilizó en otros similares como el Asilo de Mendigos de Recoleta o el San Vicente de Paul en Devoto.
Según la placa de la puerta desde 1965 está el Hogar Escuela Dr. Miguel Viñas Loureyro, veré si puedo encontrar la historia del edificio desde sus inicios.

Fotos:Fabio Perlin