Relevamiento de la obra del arquitecto Juan Antonio Buschiazzo para esta red de blogs de difusion patrimonial de los profesionales que actuaron entre los años 1880 a 1930.
Autor:Fabio Perlin
Contacto:archivoperlin@gmail.com

lunes, 28 de mayo de 2012

C.A.B.A / Av.Santa Fe 2002 / Residencia de Lucio Correa Morales (c.1885/90 ) / DEMOLIDA



Nacido en la estancia paterna de Navarro en 1852, desde niño sintió pasión por modelar figuras en madera.
Junto a su primo Eduardo Holmberg comenzaron a practicar dibujo mientras que el naturalista Florentino Ameghino le dió otros conocimientos rudimentarios.
Dedicado finalmente a la escultura obtuvo una beca por intermedio de Rufino Varela para su perfeccionamiento en Europa.En Italia en 1874 ingresó a la Academia de Bellas Artes de Florencia, donde empezó a dominar técnicas y tareas de modelado.
Regresó en 1880 y como conocedor de la fauna regional, fue durante un tiempo administrador del Zoológico Municipal donde tuvo instalado su taller.
En 1893 fue profesor de escultura de la Academia de Dibujo y Pintura.
Fue autor de conocidas obras como "La Ondina de Plata"(1880), "Monumento al Negro Falucho"(1897), primera obra realizada enteramente en el país, la estatua de "Fray Justo Santa Maria de Oro"(1897), "La cautiva"(1905), la de Laprida, Alberti, el Dean Funes, Adolfo Alsina e innumerables más.
Fue maestro de escultores entre los que sobresalieron Rogelio Yrurtia, Zonza Briano y Curatella Manes.
Se había casado con la científica y educadora Elina Gonzalez Acha (1862-1942) con la que tuvo seis hijas.Años más tarde nacería Lucio Abel, el benjamín de la familia.Posteriormente el matrimonio se haría cargo de dos sobrinos huérfanos.
La organizada vida les permitió mandarlos a los mejores colegios y realizar encuentros culturales en la casa familiar donde estaba instalado el taller de escultura.
Casi toda su numerosa familia estuvo vinculada de una u otra manera al arte, la educación o la ciencia.
Una de sus hijas, Lía Correa Morales (1893-1975) se dedicó de lleno a la primera de estas disciplinas y fue una pintora apasionada, se había casado joven con un farmaceutico del cual enviudó al poco tiempo.En París donde fue a perfeccionarse y exhibir sus obras se encontró con el escultor Rogelio Yrurtia, antiguo discípulo de su padre, que también había enviudado hacía  poco.
Convertida en la señora de Yrurtia, viveron en la casona de Belgrano donde el escultor había vivido con su primera mujer y que hoy alberga al museo.
Lucio Correa Morales falleció en Buenos Aires en 1923.



La Residencia


Quizás la relación profesional para que el escultor Lucio Correa Morales le solicitara tiempo después al ingeniero Juan Buschiazzo la construcción de su residencia, haya que buscarla en la gestión del Intendente Torcuato de Alvear(1880-1887), cuando éste fuera Jefe del Departamento de Ingenieros de la Municipalidad y a Correa Morales se le encargaran algunas obras para montar en las plazas de la ciudad, parques del país o bustos presidenciales para la Casa de Gobierno.
El proyecto de esta obra podría ser fechado entre mitad y finales de 1880, década donde JAB realizó la mayor cantidad de obras, tanto públicas como privadas.
De dos plantas, subsuelo y azotea está edificada en esquina donde se encuentra su puerta de entrada de madera donde se accede por unos pocos peldaños ya que está diseñado en piano nobile (elevado), dejando espacio para las aberturas del sótano y un alto zócalo da paso a los abalcones individuales de balaustres coronados con frontis semicurvos.
En el primer piso un solitario balcón en la ochava y balconadas también de balaustres sobre ambas calles rematadas esta vez por frontis triangulares.Un cornisamiento da paso a la terraza donde se ubica una gran cúpula circular con aguja conteniendo nervaduras que dividen los espacios donde se encuentran las lucarnas.
En el medio de la azotea también se encuentra un gran tragaluz techado con vidrio que llenaba de luminosidad a la casona.
Probablemente haya sobrevivido hasta los primeros años de la década de 1960, si consideramos la construcción actual.Tampoco existen datos que puedan esclarecer quienes fueron sus dueños posteriores.
La avenida Santa Fe fue siempre desde años lejanos un camino real plagado de exquisitas residencias y elegantes mansiones donde gran parte de la elíte porteña había instalado su hogar.
Las había en señoriales arquitecturas, rodeadas de extensos jardines y cercado por elaboradas rejas artísticas.
El progreso que todo lo devora las fue desapareciendo una a una a lo largo del tiempo y en algunos casos serían entregadas directamente por descendientes que no las podían mantener.
Hoy nada queda de ese pasado glorioso, ricamente arquitectónico y donde la vida era un poco más lenta y sobre todo más oxigenada.









Lucio Correa Morales (1852-1923)

1 comentario:

Agustin dijo...

Qué genial! Hay muchas postales y fotos de esas dos esquinas con cúpulas, ahora no sobrevivió ninguna, en una hay un BaPro, en la otra una torre.

Las postales:
http://i48.servimg.com/u/f48/12/58/55/07/desde_10.jpg

http://i48.servimg.com/u/f48/12/58/55/07/riobam10.jpg

http://i48.servimg.com/u/f48/12/58/55/07/829_0010.jpg